En invierno, las condiciones climáticas más adversas (frío, lluvia, hielo, nieve y menos horas de luz) ponen a prueba no solo tu forma de conducir, sino también el estado de tu vehículo. Aunque la ITV es obligatoria durante todo el año, esta estación suele revelar una serie de fallos que, si no están bien revisados antes de la cita, pueden provocar que tu coche no supere la inspección técnica.
A continuación, te explicamos, de forma clara y estructurada, los errores más habituales en la ITV de invierno y qué puedes hacer para evitarlos.
Alumbrado y señalización: el principal motivo de rechazo
Durante el invierno, la escasez de luz natural y las condiciones meteorológicas adversas hacen que el sistema de iluminación sea aún más crítico. Cuando las luces no funcionan correctamente, por ejemplo, por lámparas fundidas, faros mal regulados o conexiones defectuosas, se compromete la seguridad y es uno de los fallos más detectados por los técnicos. Estos son los fallos más comunes:
- Luces de cruce o carretera fundidas.
- Intermitentes o luces de freno defectuosos.
- Faros mal alineados que deslumbran a otros conductores.
Nuestro consejo es que realices una revisión, compruebes todas las luces días antes de la ITV y reemplaces las bombillas si es necesario.
Neumáticos, ruedas y suspensión.
Las bajas temperaturas afectan directamente a la presión de los neumáticos. A menudo se detectan presiones por debajo de lo recomendado, desgaste irregular o profundidad de dibujo insuficiente, que en la ITV debe ser superior a 1,6 mm. Estos defectos, junto con problemas en la suspensión, constituyen una de las causas más habituales de fallos. ¿Qué se revisa en este campo?
- Presión y estado del neumático
- Profundidad del dibujo
- Amortiguadores y elementos de suspensión
Nuestro consejo es que ajustes la presión según el manual del vehículo y revises desgaste o daños antes de presentarte.
Frenos y su eficacia deteriorada por el frío
En invierno, el líquido de frenos puede perder propiedades y, con ello, la eficacia del sistema puede verse afectada. Esto se traduce en ruidos, menor respuesta o sensaciones extrañas que los técnicos de la ITV registran como defectos importantes. Estas son las señales de alerta en frenos:
- Ruidos al frenar
- Pedal más suave de lo habitual
- Vibraciones al frenar
Nuestra recomendación es que revises el nivel y estado del líquido y lo cambies si es necesario.
Visibilidad: limpiaparabrisas y desempañado
La visibilidad es esencial en temporada de lluvia o nieve. Los técnicos suelen detectar fallos en los limpiaparabrisas o en el sistema de desempañado (aunque este último no siempre se prueba en ITV, es clave para tu seguridad). ¿Cuáles son los puntos a vigilar?
- Escobillas con desgaste o que dejan zonas sin limpiar
- Líquido de limpiaparabrisas bajo
- Parabrisas con grietas o desperfectos
En este caso, te recomendamos que revises y, si hace falta, sustituye las escobillas antes de la inspección.
Batería y su rendimiento afectado por las bajas temperaturas
Aunque la ITV no siempre mide directamente el estado de la batería, su rendimiento se ve comprometido con las temperaturas bajo cero, lo que puede provocar problemas de arranque que luego se detectan como fallo motivado por otros sistemas (p. ej., si no arranca para hacer pruebas). Realiza estos tips de comprobación:
- Revisa carga y estado de la batería antes del invierno
- Sustituye baterías con varios años si tienen signos de debilidad
Y es que una batería débil puede dejarte tirado y costarte un rechazo en la ITV.
Aceites, líquidos y sus propiedades afectadas por el frío
En invierno, los aceites de motor y anticongelante deben ser los adecuados para bajas temperaturas, ya que su viscosidad puede cambiar y dificultar el funcionamiento óptimo del coche en arranques o durante pruebas en frío. Estos son los líquidos a revisar:
- Aceite de motor
- Anticongelante
- Líquido de frenos
- Líquido de limpia
Te aconsejamos que te asegures de que cumplen las especificaciones del fabricante y están correctamente rellenados.
Como has podido leer, pasar la ITV en invierno sin sobresaltos no es una misión imposible si revisas con tiempo los puntos donde suelen detectarse más fallos. La clave está en anticiparte, hacer una revisión previa y corregir cualquier anomalía antes de tu cita. Además de evitar un rechazo y el coste asociado de una segunda visita, estarás contribuyendo a tu seguridad y la de quienes comparten la carretera contigo.
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